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martes, 12 de noviembre de 2013
martes, 18 de mayo de 2010
DIO "HOLY DIVER" (1983). Review by Heavy Metal Fire.

Después de que Ronnie James Dio realzara la carrera de Black Sabbath participando con ellos en “Heaven And Hell” y “Mob Rules”, entre otros momentos estelares también puso su voz al frente de una grabación en directo: “Live Evil”. Un desencuentro entre la pareja Dio / Appice y el dúo Iommi / Butler durante las mezclas de este último disco se saldó con la salida de los primeros de Black Sabbath. Es entonces cuando Dio comienza su carrera en solitario. Para el proyecto no se separó del batería Vinnie Appice, el otro expulsado de Black Sabbath. Asimismo, reclutó al bajista Jimmy Bain, otrora compañero suyo en Rainbow, y a un joven guitarrista irlandés llamado Vivian Campbell, ex-miembro de Sweet Savage, un grupo londinense enmarcado en ese efervescente movimiento denominado NWOBHM que vivía sus momentos más álgidos a comienzos de los ochenta.
Hecha la alineación, entraron en noviembre de
El significado de “Holy Diver”, siempre fue algo complicado de entender. En una entrevista, Dio esclarecía el asunto: “Es un ser que como Dios, es venerado por la multitud”. Aunque intuyo que este “santo buzo” no es una divinidad celestial.
El primer disco de Dio jalonaba clásico tras clásico. La inicial “Stand Up And Shout”, todo fuerza y una exhibición vocal por parte del maestro. “Holy Diver”, primer tema que se compuso y otro de los imprescindibles, que ha sonado y sonará infinidad de veces en todos los bares de rock de todo el planeta. Tampoco podemos olvidar la magia de “Gipsy” y “Caught In A Middle”, el cambio de tiempo de “Don´t Talk To Stranger” con Ronnie condiciendo sus facultades vocales hacia el olimpo del metal. Los anales del Heavy tampoco pueden obviar temas como “Straight Through The Heart” o “Invisible”, que pese a ser menos conocidas son igual de básicas. No hay palabras para explicar las sensaciones que produce “Rainbow In The Dark”, canción que encierra una anécdota cuanto menos llamativa: a Dio no le gustaba del todo. El caso es que esta canción se emitió sin descanso en
Cimentada la base con una gran colección de canciones, otro puntal para el despegue y posterior asentamiento de la banda fue su inclusión en el Monsters Of Rock de Donington, junto a Whitesnake, Meat Loaf, Twisted Sister y ZZ Top celebrado en el verano de 1983. Aparte de rescatar clásicos de Rainbow y Black Sabbath, Dio presentaría su ópera prima en solitario al calor de unos fans encantados con las nuevas composiciones.
Tal valor y trascendencia tiene “Holy Diver” que no hace mucho y en plena moda de tocar discos clásicos enteros, Dio se decantó por éste e incluso lo volvió a inmortalizar en vivo. Inmortal como será siempre Ronnie James Dio.
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martes, 29 de septiembre de 2009
viernes, 4 de septiembre de 2009
FIGHT "WAR OF WORDS" (1993).

Ya desde la época de "Turbo" a Rob Halford le rondaba la idea de hacer un disco en solitario paralelo a su trayectoria con Judas Priest. Pero no fue hasta acabada la gira de "Painkiller" cuando el vocalista de testa lampiña emprendió su nuevo camino, mas para desgracia de muchos fans, fuera del seno del grupo que le encumbró como 'metal god'.
Halforld lo tenía claro cuando dejó Judas Priest. Conocía la senda por la que guiar sus pasos y ya en 1992 tenía perfilada la formación que le iba a acompañar en esta su nueva andadura musical a la que bautizó como Fight. Una banda muy joven preparada para la lucha que excluyendo a su compañero en la batería de Judas Priest, Scott Travis, ronda la veintena: son el guitarrista Brian Tilse (19), el bajista Jay Jay (22) y el otro guitarrista Rush Parrish (21). Los dos primeros procedían de Cyanide, una banda de Arizona, y el último es californiano. Se metieron en el famoso estudio Wisseloord de Holanda en vistas a la grabación de un álbum que aún no tenía el respaldo de ninguna discográfica. Es por esto que el propio Halford tuvo que pagarse las facturas de su bolsillo al no tener un contrato asegurado hasta que Epic se hizo cargo de todo y el vocalista tuvo que despreocuparse de ese asunto. De lo que sí quiso hacerse cargo fue de la producción, en la que formó equipo con el ingeniero Attie Bauw.
En 1993 vería la luz “War of words”, un trabajo de auténtico metal con toques modernos que le daba un aire diferente a lo que venía presentándonos con Judas Priest. “Into the pit” es un feroz corte muy a lo “Painkiller”, “Nailed to the gun” es una explosión metálica que corta la respiración... y así hasta doce temas que, en general, muestran las ganas de caña de una joven banda liderada por un zorro viejo. Doce canciones que rozan el thrash con la característica voz y presencia de Rob Halford. Sólo un pequeño respiro en el medio tiempo “For all eternity” y en la experimental “Little crazy” que es la más rocanrolera y que parece no cuadrar del todo en el esquema del álbum. Curiosamente, este fue el primer single que se extrajo, seguidos de la citada “Nailed To The Gun” y de la también metálica “Inmortal Sin”.
“War Of Words” es, y será siempre, una de los obras más reseñables de Rob Halford fuera de Judas Priest.
jueves, 25 de junio de 2009
domingo, 24 de mayo de 2009
BARÓN ROJO "VOLUMEN BRUTAL" (1982).

En febrero de 1982 se pondría a la venta “Volumen brutal”, con una cubierta diseñada por Juan Luis Botella y una contraportada con una foto de Martin J. Louis en el Marquee londinense.
Parte de la historia de este disco gira en torno a la figura de Ian Gillan. Cuando el vocalista fue a actuar a Madrid brindó la oportunidad de utilizar sus estudios (los Kingsway londinenses) a una prometedora banda de rock duro que tenía que grabar su segundo Lp: Barón Rojo. El éxito de la anterior obra, “Larga Vida Al Rock N´ Roll”, que obtuvo el Disco de Oro, proporcionó al grupo una posición privilegiada en cuanto a lo económico, en vistas a una continuación con más presupuesto. Las demos de “Volumen brutal” vaticinaban un álbum sensacional. Era cuestión de jugársela y, Antonio Ortega (de Zafiro), arriesgó.
Los Barones fueron la primera formación nacional de Heavy que se abrió paso en Inglaterra, cuna del Heavy Metal y paraíso de los metaleros en plena eclosión de la NWOBHM. Otro personaje importante en esta historia fue Robert Mills. Él fue el principal artífice de que los madrileños tuvieran como invitados a gente como Bruce Dickinson, John Sloman, Mel Collins o Colin Town; el metal hispano ya sabía lo que era descargar en el Marquee Club, en Greyhound o tocar en agosto de ese año en el Reading Festival (al lado de Iron Maiden, Gary Moore, Twisted Sister, Marillion y M.S.G), así como telonear giras británicas como la de Hawkwind. Incluso los madrileños ya copaban portadas como la de la publicación inglesa Kerrang! Todo esto, sumado a la acogida del público inglés les impulsó para poder alzarse en la cúspide.
Este impacto en Inglaterra supuso que el disco se grabase en castellano e inglés (el sello Kamouflage se encargó de distribuir la edición inglesa por toda Europa). Todo el proceso en los estudios de Ian Gillan se llevó a cabo en menos de dos semanas. De allí salieron clásicos imperecederos. Todas y cada una de las canciones que conforman “Volumen brutal” son himnos, desde “Incomunicación” a “Las flores del mal”, desde “Resistiré” a la instrumental “El Baron vuela sobre Inglaterra” (y vaya si volaba). “Los rockeros van al infierno” sonaba en todas las discotecas estatales. “Concierto para ellos” era otro temazo que tributaba a las grandes pérdidas del género y dejaba entrever de dónde había venido todo. Pero sin duda, los principales protagonistas fueron José Luis Campuzano ‘Sherpa’, Armando y Carlos de Castro, y Hermes Calabria, que habían dado vida a un disco histórico; insuperable en lo que a metal nacional respecta, y ahí sigue... Ha vendido más de 2 millones de copias en todo el mundo.











