Estrenada primeramente en Italia en octubre de 1985, esta película de terror sobrenatural, dirigida por Lamberto Bava y producida por Dario Argento, albergaba todo un arsenal de heavy metal en su banda sonora. Conocida como Dèmoni en la tierra natal de los artífices, o Demons, más internacionalmente, desarrollaba una trama que seguía a dos estudiantes universitarias que, junto con varias personas al azar, recibían invitaciones para la proyección de un misterioso film en el cine Metropol. Pronto los asistentes se verán atrapados en el recinto, tratando de escapar del ataque de una horda de demonios voraces. Para interpretar los papeles de los personajes que huyen despavoridos o atacan tras su transformación en criaturas malévolas se contó con gente como Urbano Barberini, Natasha Hovey, Karl Zinny, Fiore Argento, Paola Cozzo o la española Fabiola Toledo —esta última más asociable al mundo de las teleseries y que aquí interpretó a Carmen—. No muy famosos todos ellos, pero sí acabaría por serlo el edificio berlinés que sirvió de enclave donde se filmó el largometraje, que aún sigue en pie y actualmente es un club y una sala de eventos que ha hospedado convenciones de cine de terror gracias a su aparición en Dèmoni. Como también se granjearía su fama el repertorio sonoro que acompañó esta terrorífica historia…
Durante el desarrollo de la historia se suceden, entre otras, canciones de ilustres grupos de heavy metal como los británicos SAXON («Everybody Up»), los norteamericanos MÖTLEY CRÜE («Save Our Souls») o los daneses PRETTY MAIDS («Night Danger»). Todo muy disfrutable para los oídos, así que al personaje que hacía de invidente le debió importar una mierda que le extirparan los ojos. Se había desatado el caos y quizá un poco de dinamita no hubiera venido mal para hacer volar por los aires a los infernales seres que aumentaban en número cada vez con más celeridad. Como tampoco viene nunca mal que suene «Dynamite» de los germanos SCORPIONS. Pero como momento estelar queremos destacar una inolvidable escena en la que uno de los protagonistas se enfrenta, catana en ristre y a lomos de una motocicleta, a los malignos seres mientras atruena «Fast as a Shark» de los incombustibles alemanes ACCEPT. Insuperable escena por mucho que contara con cuatro duros de presupuesto, porque el verdadero metal manda, por supuesto.
Además, el film ha servido de inspiración para muchas bandas del universo metálico, como si todas ellas hubieran arrimado a su cara aquella enigmática máscara. Por ejemplo, los italianos SIGN OF THE JACKAL (heavy metal) nombraron «Terror at Metropol» a una de sus canciones instrumentales, pero otras cuantas nutrieron sus textos con esta historia. Para muestra, los canadienses VHS (death-thrash-grindcore), quienes nos recordaron la profecía y los horrores acaecidos en la pantalla del cine con un significativo corte llamado «Demons». Del mismo modo que los lusos DEMENTIA 13 (death metal) con «Orgy of Bloodshed».
Desde Australia, DEMON SIN (black-crust-experimental) lanzaron un EP llamado Kill Music Volume One (2025) con una portada que recogía un descarado guiño al film y que albergaba un trío de temas instrumentales encabezado por «Demoni», basado en el tema central de la banda sonora, interpretado por el excelso Claudio Simonetti (GOBLIN). También los italianos TENEBRO (death metal) compusieron su «Dèmoni» particular, incrustado dentro de un disco, L'Inizio di un incubo (2022), cuya cubierta ilustraba parte de uno de los pósteres promocionales de la película de Bava. Y saliendo de suelo transalpino, apuntamos a los húngaros …IN VISCERO (death metal), que debutaron con un álbum llamado Italia violenta (2004), deudor de las cintas de terror italianas; no se olvidaron de «Demoni». En una tesitura parecida, los ingleses MAKE THEM DIE SLOWLY (melodic black-metalcore) liberaron a los demonios en su primer trabajo, Ferox (2020), abriendo el Metropol con «Demoni». Y, clausurando su EP Zombie Blood Nightmare (2026), los norteamericanos NECRONOMICON EX MORTIS (death metal) rendían su mórbido tributo al film con «Démoni». Con ellos, cerramos este pequeño repaso al influjo que este clásico del terror italiano proyectó en el género metalero.
Su aceptación abrió de par en par las puertas para una secuela y, tan sólo un año después, ya estaba disponible una segunda parte Dèmoni, nuevamente producida por Argento y dirigida por Bava. Esta vez los protagonistas que aparecen son David Edwin Knight, Nancy Brilli, Coralina Cataldi-Tassoni o Bobby Rhodes, que repite. Además, supuso el debut en el cine a los 10 años de Asia Argento, hija del productor italiano. Se tituló Dèmoni 2: l’incubo ritorna y, en esta ocasión, la reclusión de las víctimas se producía en un hotel, en lugar de un cine. El caso es que las demoníacas criaturas pudieran dar caza a los insensatos humanos en un circuito cerrado. A diferencia de su predecesora, que presentaba varias bandas de heavy metal en su banda sonora, esta segunda entrega se nos quedaba mucho más reducida en ese aspecto, dándole un enfoque musical más gótico con nombres de la new wave británica como THE SMITHS, DEAD CAN DANCE, ART OF NOISE o FIELDS OF THE NEPHILIM. De entre los cortes contenidos, queremos destacar «Rain» de THE CULT.
En definitiva, ya no sólo por su banda sonora Dèmoni se ha convertido en un clásico de culto para los fans del heavy metal, sino que el propio Lamberto Bava la cita como su película favorita, de la que más orgulloso se siente dentro de su legado. Y eso mola.
Diego González



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