lunes, 28 de marzo de 2016

AC/DC: MENOS GILIPOLLECES Y MÁS RESPETO.




A todos nos llega la hora: de comer, salir, acostarnos… Sin embargo, hay bandas a las que les llega el momento. Ese no es otro que el de decir hasta aquí hemos llegado. A veces, una retirada a tiempo es una victoria y quizá ese sea el caso de una banda australiana cuyo nombre está en boca de todos los fans del rock en estos últimos días.

AC/DC es una banda muy dada a jugar al escondite. De puertas para adentro no dejan ver lo que están maquinando. Ya pasó cuando se unió Stevie Young para grabar el nuevo álbum en sustitución de un Malcolm cuya enfermedad también mantuvieron en secreto todo el tiempo que pudieron. Tampoco fueron muy transparentes con el caso Phil Rudd, dejando siempre abierta la puerta de la esperanza de su posible reincorporación, cuando en realidad lo que estaba era cerrada a cal y canto, con una llave que habrían tirado al mar. 

Ahora surge un nuevo interrogante, ¿qué pasa con el puesto de vocalista? Y ellos, como siempre, sin pronunciarse. Sin emitir unas palabras que arrojen un poco de luz más allá de que continuarán la gira “probablemente con un cantante invitado”, que se calzará las botas de un titular que lo abandona por problemas auditivos.


Se rumorea que al bueno de Johnson le han puesto de patitas en la calle y que su supuesta propensión a quedarse sordo no es más que una excusa para ocultar lo que es un despido en toda regla. Si así fuera, serían motivos técnicos (miedo da pensar que fueran econónimos). De todos modos, no sentaría nada bien a la cohorte de fans que se prescindiera de Brian voluntariamente. Así, de esta manera y con estas formas, amén del poco respeto infundido a quien ha sido la voz cantante durante casi 36 primaveras. Sin embargo, si la banda quiere continuar unos cuantos años más enfrentándose al desgaste que suponen las extensas giras, ha de aferrarse a unas medidas que les garanticen un porvenir digno arriba del escenario. La edad no perdona. Brian Johnson tiene ya 68 años, pero Angus tiene ocho menos que él. Además, un guitarrista puede cambiar las cuerdas de su instrumento, las otras cuerdas, las vocales, no pueden sustituirse. Aquí podría estar la clave. Posiblemente, estas serían las miras de futuro de una lucrativa empresa llamada AC/DC: rejuvenecer la plantilla a fin de exprimir el limón todo lo que se pueda. Y si no te quieres imaginar a los australianos sin Brian al frente, pasa de escuchar los discos que grabaron con Bon Scott. El único miembro irremplazable de la banda es Angus Young, así ha sido y así será siempre. Es lo que hay. Por esto, no sería de extrañar lo que pueda acontecer en un futuro inmediato.

Pero ahora viene lo gordo. El caso es que se da por hecho que Axl Rose va a ser el vocalista sí o sí (y tiene toda la pinta de que será él quien complete el tramo de gira norteamericano, que no el restante). Y partiendo de esa esperpéntica base, la imaginación se desborda colmando el disparate hasta extremos insospechados. Que si tal le ha dicho esto a Pascual, que si una fuente anónima no sé qué… o lo más irrisorio; que habrá gira conjunta con GUNS N´ ROSES con Axl haciendo doblete. Ya sólo falta que digan que Johnson se las pira para poder dedicarse más a su empresa de champú o que Julio Iglesias también se siente preparado para el puesto.


Definitivamente, toda esta dejadez por parte del grupo ante la polvareda que se está levantando por tan desmesurada rumorología no le deja en buen lugar con su público. Independientemente de que Johnson sea sustituido o no, por lo que AC/DC es y lo que representa para una multitud de personas, deberían emitir un mísero comunicado aclarando ciertos aspectos, aplastando rumores insufribles y dando un toque de cordura a este sinfín de gilipolleces que se están convirtiendo en virales. Aquellos que les encumbraron merecen una explicación. Los fans merecen un respeto.

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