martes, 29 de septiembre de 2009

ANNIHILATOR "SET THE WORLD ON FIRE" (1993). Review by Heavy Metal Fire.


Este mismo año se reedita uno de los discos más populares y a la vez controvertidos, por lo que supuso en su época, de los canadienses Annihilator, “Set The World On Fire”. Lleva el añadido de dos temas extras que se corresponden con la versión de “Hell Bent For Leather” (Judas Priest) que grabó la banda y con la versión acústica de la ya por sí balada “Phoenix Rising”.


Corría el año 1993 y Jeff Waters, fundador de Annihilator, tan sólo conserva la compañía del bajista Wayne Darley si ponemos la vista en los miembros originales. Los nuevos componentes son Aaron Randall a la voz, Mike Mangini a la batería y Neil Goldberg como segundo guitarra. Con este equipo se publica “Set the world on fire” contando como ingeniero con Max Norman, por entonces también productor de Megadeth.


Su nueva propuesta musical conlleva un sonido totalmente renovado. El tema que daba título al disco, de temática medioambiental se eligió como primer sencillo y como no podía ser de otro modo vino acompañado por un videoclip de apoyo. Era uno de los cortes más agresivos del disco, pero ahí ya se notaba que la dureza musical de los canadienses había menguado.


El tema más llamativo e inesperado fue la balada “Phoenix rising”, que verdaderamente abre unas nuevas miras para el grupo y que pese a sus detractores no elude ser uno de los grandes momentos del álbum. Waters se inspiró en la muerte por cáncer de su tía y quiso homenajearla de este modo. También quiso recordar a su ex-novia con los temas “Bats in the belfry” y “Snake in the grass” que no son precisamente un tributo, más bien hablan de esta chica en cuestión no con mucho cariño. “Knight jumps the queen” y “Brain dance” son la típica letra tonta de Annihilator. “No zone” es el corte más rápido del disco pero en ningún momento casa con los patrones del Thrash metal. En general los temas circulan por un por un camino más lindante al Heavy clásico y al Power de finales de los ochenta, siendo en ese terreno donde el disco alcanza su magnitud.


Tres años después Waters lo analizaba de este modo: “Nuestro tercer disco, ‘Set the world on fire’, fue el más comercial y fue el único en el que pensamos concienzudamente con anterioridad porque Roadrunner, nuestra anterior discográfica, nos quería hacer más famosos y me pidió que compusiéramos algunos temas más comerciales. Para mí no fue nada difícil porque suelo escuchar desde Madonna a speed y Heavy Metal. Esto nos hizo perder parte de los seguidores más acerrimos en Europa, pero tampoco fue tanto error porque ‘Set the world on fire’ fue el álbum que más vendió en Japón.”


Nada más editarse este trabajo se anuncia una gira europea acompañados de los suizos Coroner.

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